Dejando a un lado el tormento de la vida,
Apartando mi realidad, tan cansado,
Me adentras en un mal sueño no planeado,
Controlas mi verdad, dada ya por huida.
No controlo mi pensar, alma abatida.
Sentimientos non gratos, son secuenciados...
Poco a poco, lo fatal es apreciado.
El beso, su beso. Ya no hay salida.
Vuelco mi esfuerzo en despertar de este sueño,
Mas se apodera de mí incluso en vigilia.
Ya no hay energías, ni de escapar empeño.
Todo sentimiento anterior es borrado.
¿Por qué esta locura es para mí, Oniria?
Aparta este sueño vivo de mi lado...
Aparta este sueño vivo de mi lado...
Siempre ocurre, ¿no? Somos súbditos de Oniria, de nuestro subconsciente y de nuestro silencio. Estamos condenados a lo que no decimos y a lo que ni siquiera pensamos. De algún modo está ahí, pero se presenta en tus sueños. Fugaz.
¿Qué te queda? Un efímero recuerdo y unas enormes ganas de volver a soñar, de volver a encontrarnos con nuestro yo más sincero, el soñado.
PD: Intenté que quedara en soneto, pero se me da fatal buscar sinónimos, espero que lo entendáis...
Un saludo. :)
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