A poca gente puede interesarle esta entrada, pero oye, es mi Blog.
Hay noches largas, noches eternas, noches en las que cualquier cosa vale menos dormir y yo, pues escribo.
Nunca había escrito una autodescripción, algo que me definiera a mí mismo.
"Nadie te va a conocer mejor que tú mismo" - Me dijo una amiga.
Y bueno, como nadie más lo va a hacer, lo hago yo.
A 15 de Diciembre de 2013, en vísperas de Navidad, tengo 19 años. DIECINUEVE LONGEVOS AÑOS. Con todos y cada uno de sus días. Y sí, ya pienso que estoy mayor, que el tiempo se me está pasando y que la juventud solo se vive una vez. Lo realmente malo, es que no hago nada para remediarlo, solo lo pienso. Me pongo metas para alcanzar, y ni siquiera lo intento. Soy flojo. Muuuuuy flojo. Y creo que ese puede ser el mayor obstáculo.
Soy estudiante de Universidad. Estudio fisioterapia y me gusta. Aun con todo, no descarto estudiar otra carrera totalmente diferente cuando acabe esta. Me atraen todas y cada una de las ramas. En serio, tengo un problema con eso. ¿A quién le interesaría contratar a una persona que tiene hechas Fisioterapia y Filología Hispánica o Matemáticas? A nadie, por supuesto. Esa es mi desdicha: condenarme a hacer cosas relacionadas con lo mismo. Sin embargo, pienso hacerlo, pienso hacer otra carrera (siempre y cuando mi cartera lo permita) totalmente diferente cuando acabe esta.
"Quien medicina solo sabe, ni medicina sabe." - Le escuché decir a un profesor.
Soy muy olvidadizo, pero a la vez puedo parecer de mente eidética. O se me olvida algo muy importante o hasta me acuerdo de la ropa que llevaba cada persona de una sala. Eso sí, soy nefasto para los cumpleaños. A veces quedo muy mal diciendo eso de: "¡¡Felicidades atrasadas!! Jeje..." No, en serio, horrible.
Mido 1'95 metros y no, no juego a baloncesto. Ni siquiera practico deporte. Siempre he soñado con ser el mejor en algún deporte, pero por alguna extraña razón los panaderos siempre han hecho mis bollos preferidos y eso, bueno, repercutió en mi infancia. A menudo pienso en apuntarme a un gimnasio y ponerme cachas, entonces me apunto, duro mes y medio y me doy de baja. Si no tengo a nadie que me obligo, e incluso ni así, no hay quien me meta en un gimnasio.
Fui, soy y seré de por vida, un glotón. Puedo comer bastante, incluso a veces asustar. Soy de los que dicen que no quieren el último trozo de pizza del plato y que por dentro están muriéndose por comérselo. Y sí, lo acabo cogiendo y zapándomelo. Eso sí, no soporto ni las setas, ni los guisantes, ni las pasas. Es más, digo que soy alérgico a esos alimentos cada vez que los veo.
Tengo una mente muy muy muuuuuy azarosa. Si bien estamos hablando de cómo fue en clase ayer, yo puedo saltar con lo rápido que puede correr un león o la diferencia entre ser Inuit y ser Esquimal. En serio, a veces doy miedo. Aún con eso, sé mantener conversaciones estables, pero con una voz inquieta en mi cabeza pensando en cosas raras durante todo el rato. Incluso ahora estoy pensando en cómo me voy a despedir de esta entrada cuando ni siquiera la he acabado. No os gustaría estar en mi cabeza.
Me encanta lo oriental. Música, cultura y gastronomía, pero no como insectos. Soy fanático de extremo oriente y tengo un viaje pendiente hacia allá. Japón o Corea del Sur, o ambas. A diferencia de mucha de la gente que ama oriente, a mí no me gusta el Anime en las dimensiones que cualquier persona aficionada. Ando justo. No obstante, no lo rechazo. Soy el típico que va a los MangaFest o Salones del Manga únicamente por los puestos que hay de grupos musicales. Y por el ramen, oh, el ramen.
Siempre me ha gustado escribir poesía y, aunque esta entrada no sea un poema, no quiere decir que los demás no lo sean. Tengo muchas cosas escritas, pero no me gusta subirlas todas. O las hago muy personales, o no me alcanzan a gustar.
Soy muy hipocondríaco, de hecho eso me convierte en un obsesivo donante de sangre. Si donas sangre, será la tuya la que usen en caso de urgencia y esa es mejor que cualquier otra, creedme. Además, siempre viene bien contribuir con los demás. ¿Quién dijo comida gratis?
Nunca he sido un buen gamer, pero siempre me ha encantado jugar videojuegos. Soy de esos amigos que por más que pierden no dejan de jugar a algo y por ello, no entiendo a los que se agobian cuando pierden. Lo importante es participar y si ganas, pues eso que te llevas, ¿no?
Puedo ser la persona más introspectiva del mundo como, de pronto, convertirme en el ser más sociable que haya pisado la tierra. Me quedo cortado en ambientes con mucha gente, pero a la mínima que hablo, ya me suelto y me suelto y acabo resultando pesado. Creo. Al menos yo no me soportaría.
Soy muy paciente y un poco soberbio. A mínimas que sé algo, tengo que decirlo, hacer saber lo que sé y es en el momento en que alguien me corrige cuando una rabia interna se apodera de mí y de manifiesta con un movimiento de "asentir y sonreír, asentir y sonreír". Sin embargo, como he dicho, soy muy paciente y eso ayuda bastante.
Pienso que todo el mundo es bueno, que siempre hay que pensar bien de las personas, que las cosas no se hacen con maldad. Pero siempre me doy de canto con la pared. Y siempre vuelvo a pensar bien de todos. Si piensas mal aciertas, pero lo bonito de la vida es equivocarse, ¿no? Por ello pienso bien de todo el mundo y por ello estoy rodeado de muy buena gente.
Soy extremadamente curioso. Los datos así sueltos e interesantes me encantan. A veces, mi curiosidad se convierte en cotilleo, pero bueeeeeno, todos tenemos una vena cotilla, ¿no? ¿Soy el único? ¿Halo?
Eeeeeeeeeeeeeen fin, ya se me están acabando las ideas de cómo soy, aunque es obvio que no me limito a estas líneas. Acabo ya esta entrada excepcional y doy por terminada esta noche.
¡¡Un saludo!!